Estar en las Batuecas = embelesado

El Parque Natural Las Batuecas Sierra de Francia ocupa 31.802 hectáreas en la provincia de Salamanca. Se trata de una isla en medio del mar de las dehesas salmantinas. Es una de las primeras barreras montañosas con las que chocan los vientos que llegan desde el oeste cargados de la humedad del atlántico, por lo que el clima es más fresco y húmedo que en su entorno. Esto posibilita la proliferación de densos rebollares e incluso castaños.

Miranda del Castanar 5

Es una comarca de pueblos medievales excepcionales La Alberca, Miranda y San Martin del Castañar, Sequeros, Cepeda, Madroñal, Mogarraz, Monforte y algunos otros. Son pueblos de calles empinadas y estrechas, con casas de piedra con soportales, balconadas y entramados de madera que invitan a perderse.

 

La singularidad, belleza y misterio del valle de Las Batuecas, ha dado lugar a curiosas expresiones como «estar en Las Batuecas» empleada por Mariano José de Larra en las «Cartas escritas desde Las Batuecas por el Pobrecito Labrador», y que viene a expresar la sensación de estar absorto, distraído, embelesado.

Otro punto emblemático es la Peña de Francia, desde donde puede contemplarse un paisaje infinito que alcanza el Pico Hastiala, la Mesa del Francés, el Campo Charro, la sucesión montañosa de Las Hurdes o las Sierras de Béjar y Gredos.

las batuecas sierra de francia 6Pinturas rupestres, franceses, conversos …

En toda la Sierra abundan las pinturas rupestres de estilo esquemático del neolítico, principalmente en el valle de las Batuecas, conformando uno de los núcleos con mayor concentración de arte rupestre esquemático de la Península.

Desde la época prerromana, con los Iberos, el territorio tuvo un uso ganadero predominante, aunque los romanos también explotaron las minas de oro de Las Cavenes, en El Cabaco, y que hoy se pueden visitar.

Durante varios siglos de ocupación musulmana este territorio estuvo despoblado y fue testigo de las idas y venidas de ambos bandos, hasta que el rey Alfonso IX impulsa su repoblación entre los siglos XII y XIII. Muchos de los nuevos colonos eran de origen francés, por lo que se cree que de aquí deriva el topónimo Sierra de Francia. En la zona hay otros topónimos que también hacen referencia este origen, como el río Francia, la Mesa del Francés, y entre sus habitantes no son raros los apellidos de origen francés.

Más tarde, durante el reinado los Reyes Católicos, muchos judíos y moriscos conversos se refugiaron en la comarca, lo que dio lugar a que los pueblos tengan calles estrechas y laberínticas. Otra huella de esta población es que en los dinteles de muchas casas son frecuentes los símbolos cristianos para demostrar que sus moradores eran conversos.

En el siglo XV, con el hallazgo de la imagen de una virgen, se construye el santuario de la Virgen de la Peña de Francia, que desde entonces es lugar de peregrinación.

La gastronomía derivada de la tradición económica de la comarca, nos deleita con hornazos como el cabrito cuchifrito,  embutidos y jamón de cerdo Ibérico.

El paisaje

Es una sierra de formas suaves, donde los ríos se encajan en el terreno formando valles profundos con frecuentes roquedos.

La vegetación de la sierra está en gran parte marcada por su pluviosidad, por lo que predominan las especies de transición entre el clima mediterráneo hacia una mayor humedad. Es por ello que la especie forestal dominante es el rebollo y en los enclaves más húmedos hay incluso especies de marcado carácter atlántico, como carballo (Mogarraz y San Martín del Castañar), castaño, abedul e incluso haya (Herguijuela).

las batuecas sierra de francia 3

 

En las laderas mas soleadas la vegetación es de claro carácter mediterráneo, con encinas, alcornoques, tejos, madroños, lentiscos y durillos.

Algunas formaciones forestales singulares son el bosquete de madroños de Miranda del Castañar y el alcornocal de San Martín del Castañar.

Además aparecen grandes áreas cultivadas de árboles frutales, viñedos y olivares, entre los que destacan por su extensión los cultivos de cerezo, base económica de muchos pueblos de la Sierra. Como especie exclusiva del Parque Natural cabe destacar la Armeria salmantica, planta que forma pequeñas matas y crece únicamente en el entorno de la Peña de Francia.

Otros animales

Es famosa la colonia de buitre negro de Arca y Buitrera (20 parejas), que junto con otras parejas próximas y las colonias de la cercana Sierra de las Quilamas y el Valle del río Alagón conforman un población de 71 parejas. Otros habitantes alados son el buitre leonado (59 parejas), águila real (3 parejas), alimoche (3 parejas) halcón peregrino (con 6-7 parejas), y cigüeña negra (4 parejas).

Como representantes mamíferos destacan el ciervo, corzo, cabra montés y jabalí. En los ríos la nutria es abundante. La cabra fue reintroducida en la Sierra en 1973 a partir de ejemplares procedentes de Gredos.

Por su situación y pluviosidad, la sierra es rica en anfibios, con 13 especies, cuatro de ellas endémicas: tritón ibérico, sapo partero ibérico, rana patilarga y sapillo pintojo. Los reptiles también son abundantes, pues hay 19 especies entre las que destacamos el galápago europeo, lagarto verdinegro, lagartija serrana y lagartija de bocage.

Un viaje redondo

Un viaje redondo puede comenzar en la Casa del Parque en la Alberca, seguir con alguna de las rutas que os sugerimos en la Guía del Parque, como la del Chorro y  acercarse a alguna de las pinturas rupestres que hay en las cuevas. Luego descansar en alguno de los encantadores pueblos, degustando la gastronomía local. Y para cerrar la tarde, acerarse a la Peña de Francia y entender de primera mano lo que significa “estar en las Batuecas”.

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Buen viaje !!

 

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