Canoas y piraguas … experiencias desde dentro de los ríos

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Disfrutar el paisaje fluvial desde “dentro” es una de las oportunidades que nos brinda el piragüismo. Sin duda, se trata de una experiencia estética espléndida a la que se añade la de desplazarse en una ampliación de nuestro propio cuerpo; la embarcación.

Vivir la experiencia de recorrer un río desde “dentro” es fantástica en si misma pero si se hace en un parque natural el valor añadido es sorprendente. Qnatur busca y propone dónde y con quién vivir esta experiencia

Aclarando conceptos

Piragua: Embarcación larga y estrecha, mayor que la canoa, hecha generalmente de una pieza o con bordas de tabla o cañas. Navega a remo y vela, y la usan los indios de América y Oceanía

Canoa: Embarcación de remo muy estrecha, de una pieza, sin quilla y sin diferencia de forma entre proa y popa. Primer americanísmo del idioma español introducido por Cristóbal Colón en 1492.

Kayak: Canoa de pesca usada por los esquimales, tradicionalmente fabricada con piel de foca, cuya cubierta solo tiene una abertura, cerrada con un material impermeable que se ajusta al tronco del tripulante.

Ya sea piragua, canoa o kayak, se trata de embarcaciones ligeras de fibra de vidrio o plástico que se propulsan por una, dos o cuatro personas con una pala que puede ser de dos hojas en el caso del kayak y de una en el caso de la canoa o piragua.

Un poco de historia

El piragüismo o el canoismo  es la respuesta a la necesidad del hombre de dominar el agua para pescar o para desplazarse en el territorio. Así surgen las primeras canoas y piraguas creadas por los indios americanos en la zona del Mar Caribe.

Se cree que el Kayak o “bote hombre”, es un invento esquimal que en sus inicios era un armazón de madera revestido de pieles.

Según algunos historiadores, la palabra kayak significa “ropa para andar en el agua” ya que era construido a las medidas exactas del remero. En la sociedad esquimal, los menores no podían utilizar estas embarcaciones y sólo al alcanzar la mayoría de edad, y sus medidas definitivas, la familia, casi en un acto ritual, le construían su kayak. Se decía que si un esquimal salía a cazar y no regresaba era porque había usado un bote prestado.

Las modalidades del piragüismo

Aguas tranquilas en embalses y lagos, descenso de ríos, aguas bravas y Surf-Kayak, que se practica en el mar sobre un híbrido entre una tabla de surf y un kayak, que permite capturar las mismas olas que un surfista recoge con su tabla.

A tener en cuenta

El piragüismo, como actividad de ocio en la naturaleza, necesita espacios naturales bien conservados y de elevada calidad ambiental, por lo que su práctica debe asumir una actitud responsable y consciente.

En este sentido, el Consejo Superior de Deportes ha impulsado la Carta Verde del Deporte Español que invita a todas las asociaciones y federaciones deportivas a adquirir un compromiso con el desarrollo sostenible y en particular con la conservación del patrimonio natural como escenario de la práctica deportiva.

Un poco de cuidado …

A la hora de llevar a cabo una actividad de piragüismo, es necesario informarnos de las normas de navegación y los tramos abiertos de río en cada cuenca hidrográfica así como de los permisos y licencias que precisa la empresa con la que contratemos la actividad. Esto nos dará garantías sobre el control de nuestro impacto ambiental sobre el medio natural.

Además, es preciso:

  • Respetar las rampas en las zonas de embarque y desembarque.

El mayor impacto ambiental del piragüismo es la erosión de las riberas y los daños en los sotos fluviales causados por deportistas que salen y entran del agua por cualquier sitio, sin tener en cuenta el destrozo de la franja de vegetación palustre o ribereña.

Donde no existan rampas de desembarque o muelles específicos hay que buscar pequeñas playas de arena o huecos naturales entre la ribera. Los navegadores GPS   ayudan a desplazarse por los cauces y sirven para localizar las zonas de embarque y desembarque.

  • En época de cría, evitar las zonas de nidificación.

En la actualidad casi todos los espacios naturales protegidos disponen de calendarios de restricciones por este motivo.

  • Tener en cuenta a los pescadores

En las riberas de ríos y embalses frecuentadas por pescadores debemos respetar el espacio que usan para lanzar el anzuelo. Aunque no existe una norma establecida de distancia, es cuestión de amabilidad

Y ¡elemental! no dejar rastro de nuestro paso.

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